Transformación a GLP de un Mercedes ML ( Se Vende)






Transformación e un mercedes ML a Autogas/GLP. Se le ha instalado un equipo GFI de Gasmocion, y la transformación se ha llevao a cabo en Autotaller Hispania.



300.000 euros para incorporar gas natural comprimido en transporte

La Conselleria de Economía y Competitividad ofrece 300.000 euros en ayudas para incorporar el gas natural comprimido en el transporte destinado a uso público ya que este combustible es más sostenible y un 40 por ciento más barato. Según ha informado la Conselleria en un comunicado, las ayudas buscan fomentar la movilidad sostenible y están cofinanciadas en un 50% por Fondos Feder.
“Esta convocatoria de ayudas quiere complementar la política de movilidad sostenible del Govern en el ámbito profesional y de vehículos de uso público”, ha señalado el director general de Industria y Energía, Jaume Ochogavía, quien ha explicado que el gas natural comprimido “es un combustible muy sostenible y con unos ratios de emisión de CO2 muchos bajos”.
Además, según ha dicho, “un vehículo que se mueva con GNC puede suponer un ahorro de costes para el usuario de hasta un 40% respecto de los combustibles tradicionales”.
En total, se convocan cinco líneas de ayudas, con unos importes que van desde los 700 euros en la mayoría de los casos, hasta los 5.000 en el caso de adquisición de autotaxis nuevos eléctricos.
ADQUISICIÓN DE VEHÍCULOS CON GNC PARA USO PÚBLICO
La primera línea de ayudas, con una partida de 30.000 euros, es para la adquisición de turismos y furgonetas alimentados con gas natural comprimido (GNC) que estén destinados a uso público. Se subvencionará también la transformación de estos vehículos para ser alimentados con GNC. Las ayudas van desde los 700 euros para los vehículos de menos de 2.500 kilos de masa máxima técnica admisible (MMTA), hasta los 2.000 euros para aquellos de más de 2.500 kilos de MMTA.
La convocatoria contempla también una partida de 40.000 euros en ayudas para titulares de licencias de taxi. Para la adquisición de autotaxis nuevos alimentados con GNC o para la transformación de estos vehículos para ser alimentados con GNC, el Govern ofrecerá una ayuda de 700 euros. Para la adquisición de taxis nuevos eléctricos puros, la cuantía de la subvención será de 5.000 euros por vehículo.
El Govern ha establecido una línea de ayudas por un importe de 80.000 euros para la adquisición y/o transformación de vehículos industriales alimentados con gas natural comprimido que estén destinados a uso público. En esta convocatoria entran los relacionados con el transporte por carretera: vehículos de transporte de mercancías, camiones y autobuses. En este caso la cuantía de las ayudas es de 4.000 euros tanto para la adquisición como para la transformación.
Con el fin de disponer de estaciones de GNC destinadas a la recarga de vehículos para transporte por carretera, la Conselleria de Economía y Competitividad ofrece ayudas de hasta un máximo de 60.000 euros a los empresarios o empresas que establezcan nuevas estaciones de GNC.
“Para que la implantación del gas natural sea fácil y las empresas puedan utilizar este combustible en sus flotas, intentamos que se instalen tres puntos de carga de GNC, dado que actualmente en Mallorca hay sólo uno”, declara el director general Jaime Ochogavía.
Para seguir fomentando la movilidad eléctrica, la última de las líneas de ayudas de la convocatoria, con un importe total de 30.000 euros, es para el establecimiento de nuevos puntos de recarga para motocicletas eléctricas. Pueden optar a ellas los ayuntamientos, Consells y mancomunidades, así como los organismos y empresas públicas dependientes de ellos, y la cuantía de las ayudas es de un máximo de 800 euros por punto.
Para poder optar a las ayudas, las adquisiciones o transformaciones de vehículos, así como las estaciones y puntos de recarga se deben ejecutar y pagar entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2015.
Los interesados pueden presentar solicitudes hasta el 17 de julio de 2015. La adjudicación se hará por orden de llegada, hasta que se agoten las cuantías destinadas a cada línea de ayudas.
Fuente: teinteresa.es

Transformación Kia Sportage inyección directa a GLP








Transformación a GLP de un Kia Sportage, con inyección directa. Se ha montado un equipo GFI de Gasmocion y la transformación se ha llevado a cabo en Autotaller Hispania.

Ayudas de parte del Gobierno Balear para los taxis con GNC


18-03-2015 / 18:20 h EFE

El presidente del Govern, José Ramón Bauzá, ha anunciado una convocatoria de ayudas a los taxis para la instalación de gas natural en este servicio de transporte, y que actualmente se encuentra en tramitación administrativa.

Bauzá lo ha anunciado hoy en el acto organizado por la Agrupación de autotaxi y autoturismo de Baleares con motivo de su asamblea general, informa el ejecutivo balear.

Aunque no se podrá subvencionar el combustible GLP porque Europa no lo permite por su grado de contaminación, Bauzá ha mostrado su satisfacción porque el Govern pueda ofrecer ayudas de forma inminente a quienes apuesten por el gas natural, menos contaminante y más económico que los carburantes convencionales.

Redexis Gas inaugura el gasoducto más extenso de las Islas Baleares, 41 kilómetros de infraestructura que darán suministro a más de 100.000 ciudadanos


Redexis Gas, una de las principales compañías en España en desarrollo y operación del transporte y distribución del gas natural, ha inaugurado esta mañana el gasoducto Son Reus-Andratx, el más extenso en las Islas Baleares, destinado a facilitar el acceso al suministro de gas natural, una energía competitiva, eficiente y segura a más de 100.000 nuevos ciudadanos y más de 1.000 negocios y establecimientos hoteleros.

El acto de apertura de la válvula de distribución del gasoducto, celebrado en Calviá, ha contado con la asistencia del presidente del Govern, José Ramón Bauzá, el presidente de Redexis Gas, Fernando Bergasa, y la consejera delegada de la compañía, Cristina Ávila. También han estado presentes la delegada del Gobierno en Baleares, Teresa Palmer, el conseller de Economía y Competitividad, Joaquín García y el alcalde de Calviá, Manuel Onivea, entre otras autoridades y representantes de la sociedad civil y empresarial de Mallorca.

El gasoducto, cuenta con 40,64  kilómetros de trazado y ha supuesto una inversión total de 42,1   millones de euros: 16,4 millones de euros dedicados al transporte y 25,7  millones de euros para la posterior distribución del gas natural a los municipios. Esta inversión permitirá reforzar y garantizar el suministro a la ciudad de Palma y conectar a los vecinos de las ciudades de Calviá y Andratx a las nuevas redes de gas, fundamentales para el desarrollo de importantes proyectos energéticos.

El presidente de Redexis Gas, Fernando Bergasa, ha destacado hoy la importancia del desarrollo de esta gran infraestructura civil para las Islas Baleares, “sin duda, un paso más en el avance hacia la competitividad de la industria y un aliado estratégico del sector turístico, que refuerza la disponibilidad en Mallorca de una energía sostenible para hoy y para el futuro, generando ahorros y bienestar para las familias y eficiencia para los negocios”.

Detalles técnicos y medidas de protección medioambientales

El gasoducto de Son Reus-Andratx ha tenido una gran complejidad técnica en varios tramos de su ejecución, teniendo que atravesar zona urbana, realizando cruces a gran profundidad y tramos con pendientes de hasta el 55% de desnivel. Durante su ejecución se han aplicado estrictos criterios de seguridad y de preservación del entorno, ya que discurre por espacios de gran riqueza ecológica e histórica.

Además, se han realizado tareas de reforestación con la plantación de más de 8.000 árboles y 8.000 m2 de hidrosiembra para proteger las variedades arbustivas autóctonas, como 64 algarrobos trasplantados en la zona industrial de Son Reus, y se han plantado 5.057 pinos, 1124 acebuches y 951 algarrobos, además de 306 fresnos y 153 chopos plantados en la ribera de cursos de agua.

También se ha respetado el patrimonio histórico con la limpieza y puesta en valor de la ‘Acequia de la Vila’ en Palma o la protección de la calzada histórica del Camí Real de Andritxol. En total, se han acometido 1902 metros lineales de perforaciones horizontales, y 122 metros de perforaciones dirigidas en aquellos tramos de mayor dificultad. Además, se han restaurado los 10.000 metros de gasoducto que transcurren por terreno urbano.

En la actualidad, el gas natural se ha convertido en una solución energética muy económica, que ofrece un rendimiento muy alto en la combustión y con mínimas emisiones e impactos medioambientales. El ahorro en la factura energética por sustituir la electricidad o el gasóleo está entre el 20-40%.  Además el gas natural es una fuente de energía menos contaminante que las basadas en el carbón y petróleo con menos de la mitad de emisiones de CO2 a la atmosfera. Finalmente el gas natural aporta confort a los usuarios, ya que no necesita almacenamiento, siempre está disponible y no se agota.

Inversión en Baleares

Con cerca de 200 millones de euros invertidos hasta la fecha, la gasificación del archipiélago es una de las principales apuestas de la compañía. En las Islas Baleares, Redexis Gas opera actualmente una red de 960 kilómetros y da acceso al gas natural a 650.000 ciudadanos.

La compañía también ha comenzado el despliegue del gasoducto Son Reus- Inca- Alcudia, de 45,6 kilómetros. Este último permitirá el abastecimiento de una zona turística muy relevante la Isla, la Bahía de Alcudia, lo que podrá repercutir en un importante ahorro al sector turístico e industrial al incorporar el gas natural a la climatización.

Ndp Redexis Gas inaugura el gasoducto más extenso de las Islas Baleares, 41 kilómetros de infraestructura que darán suministro a más de 100.000 ciudadanos.

Malos tiempos para el diesel


Hubo una temporada que los coches diésel eran los reyes de las ventas, los que más aumento de mercado registraban y que tenían un lugar predominante en los gustos de los compradores. Pero las cosas han cambiado y 2014 ha supuesto un vuelco a esa situación y ha hecho que la tendencia se invierta. Los registros desde el año 2007 señalan que las ventas de este tipo de coches han caído varios puntos.

No es que estén por encima de los coches de gasolina, ya que todavía están muy por debajo de los de gasóil, sino que el porcentaje ha pasado del 74,6% de los coches matriculados en el año 2007 hasta el 70,6% en el año 2014. ¿Quiere esto decir que la tendencia se está invirtiendo?
Posiblemente, sí. Esto se debe a las nuevas normativas que intentan que las ciudades sean un lugar menos contaminado. Las legislaciones que premian las bajas emisiones y sancionan el nivel de contaminación emitido por los coches en ciudades con un gran nivel de contaminación, como pueden ser Madrid o Barcelona han provocado que el comprador se lo piense bastante antes de adquirir un vehículo diésel.

De hecho, ante la bajada del 5,3% de los coches equipados con motores diésel, los de gasolina han crecido hasta un 10,3%. El precio de la gasolina, que se ha ido equilibrando con el gasóil, también ayuda a que se acorten las distancias entre ambos tipos de motores, aunque hoy en día todavía es muy grande.

La presencia de otros tipos de motores, como son los híbridos, los eléctricos o los impulsados por Gases Licuados del Petróleo (GLP) también está afectando la venta de los coches diésel, pese a que su presencia en el mercado es meramente testimonial por el momento. Solo representan un 1,7% de las ventas, pero el crecimiento también está presente en este sector, ya que ha crecido un 750% durante los últimos siete años.

¿Significa que está en recesión este tipo de vehículos? Es pronto todavía para decirlo, pero desde luego, todo apunta a que va a haber un cambio de tendencia en la compra de coches impulsados por uno u otro combustible y los alternativos van a tener mucho que decir dentro de poco. ¿Te parece que los diésel van a acabar siendo desbancados por estos?

Fuente: highmotor.com

La era diésel toca su fin


Los coches de gasóleo, dos de cada tres de los que se matriculan en España, se enfrentan a un porvenir incierto. La creciente suciedad del aire en las grandes ciudades los sitúa en el punto de mira de políticos y ecologistas. La decisión del Ayuntamiento de París de prohibir su uso en un plazo de un lustro va a marcar un antes y un después en la política contra la contaminación de las áreas urbanas europeas. El ejemplo empieza a cundir en otras grandes capitales de la UE: Londres ha habilitado ayudas a los conductores que sustituyan su vehículo de gasóleo por otro menos contaminante y los socialistas madrileños han pedido que se adopten medidas similares a las de París para que desaparezcan del tráfico urbano en el horizonte de 2020.
De héroes a villanos. El futuro de los diésel se parece mucho al de los protagonistas de muchas de las antiguas novelas de vaqueros. Potenciados durante las dos últimas décadas por la industria y las administraciones, todo apunta a que su periodo de esplendor toca a su fin. Francia ya ha anunciado la introducción de nuevos impuestos sobre el gasóleo. De momento serán dos céntimos por litro aunque nadie duda de que la tasa marcará una tendencia que no tardará en colocar su precio por encima del de la gasolina. El mercado del automóvil del país vecino ya ha intuido la jugada y el porcentaje de ventas de los diésel, que alcanzó el 73% en 2012, se redujo hasta el 65% el año pasado. Los concesionarios y los fabricantes hacen sus estimaciones y dan por descontado que el fin de la hegemonía de los propulsores de gasóleo está a la vuelta de la esquina.
A quienes conocieron los toscos y humeantes Perkins que equipaban los taxis españoles en los ochenta les costó asimilar que los propulsores diésel podían llegar a ser tan eficientes como los gasolina. La generación de motores que salió al mercado hace un cuarto de siglo, encabezada por unas siglas, TDI, que terminarían convertidas en leyenda, convenció incluso a los más escépticos de que un coche de gasóleo no solo no traqueteaba sino que incluso podía circular muy deprisa. Los autos diésel, limitados hasta entonces al terreno profesional, empezaron a acaparar mercado.
Boina de polución
Dado que la única contaminación que por entonces preocupaba era el dióxido de carbono (CO2) y dado también que los diésel emitían un 20% menos de ese compuesto que los gasolina, las administraciones mantuvieron una política de precios favorable al gasóleo. La combinación de avances tecnológicos y rentabilidad encaramó a los diésel al primer puesto de la lista de matriculaciones. Todavía hoy representan el 66% de las ventas en el mercado español (datos de 2014), lo que abre un interrogante sobre el futuro a medio plazo de ese ingente parque automovilístico de once millones de unidades sin contar buses ni camiones. Su caída en desgracia obedece a sus malos humos, sobre todo a las partículas (PM) y óxidos de nitrógeno (NOx), dos contaminantes que no están presentes en la gasolina y que son los principales responsables, junto a las emisiones de las calefacciones, de las boinas de polución que se forman en muchos núcleos urbanos durante los anticiclones en invierno.
Aunque los diésel han evolucionado y la contaminación que emiten los de fabricación más reciente se ha reducido de forma drástica, buena parte de los que están en circulación son coches veteranos que expulsan más sustancias nocivas de las aconsejables. “Los estudios de contaminación en las ciudades demuestran que la apuesta de las administraciones por los motores de gasóleo fue una equivocación monumental”, reflexiona Luis Murguía, asesor del Real Automóvil Club. El experto está convencido de que el nuevo marco legislativo que prepara la UE jugará en beneficio de los híbridos y penalizará el gasóleo. “Nos metieron en la cabeza que los diésel eran mejores que los gasolina y ahora, cuando se ha descubierto el error, el que va a pagar el pato va a ser el automovilista”.
Fuente: Las Provincias

¿Cuánto gana Hacienda por un litro de gasolina?


El 54% del precio de la gasolina son impuestos y, en el caso del gasóleo, los tributos representan el 48% de la factura final del consumidor en combustible. La carga fiscal deriva sobre todo del impuesto especial sobre hidrocarburos, que cuenta con un tipo general y uno especial. Además, las comunidades también tienen competencia para elevar el gravamen. Por cada litro de gasolina, los impuestos especiales representan 0,465 euros, con independencia de la variación de los precios.
Además, la gasolina también está gravada por el IVA y, en este caso, la caída del precio sí supone una menor recaudación para el Estado. Por ejemplo, en junio pasado, cuando el litro de gasolina ascendía a 1,449 euros el litro, el consumidor pagaba 0,251 euros en concepto de IVA por cada litro combustible. Ahora, con un precio de 1,151 euros el litro, el IVA supone 0,199 euros. Dicho de otra forma, por cada litro de gasolina vendida, el Estado recauda cinco céntimos menos por IVA.
Obviamente, para Hacienda ello no supone un problema porque el incremento de la renta disponible derivado del abaratamiento del crudo también eleva el consumo de otros productos gravados con IVA. Además, es probable que el menor precio eleve la demanda de combustible, lo que también tiene consecuencias positivas para el IVA y el impuesto sobre hidrocarburos. La recaudación de este tributo aumentó en 2013 por primera vez en cinco años y también cerró al alza en 2014.

Tributos en la UE

Si bien más de la mitad del precio de un litro de gasolina son impuestos, España se encuentra por debajo de la media europea y de países como Francia o Portugal.

La carga fiscal sobre la gasolina alcanza el 62% de promedio en los países de la Unión Europea frente al 54% en España.

Fuente: Cincodias

Lo tenemos crudo


El precio del crudo se ha convertido una vez más en tema de rabiosa actualidad. Las novedades que se producen diariamente son objeto de estudio, análisis y comentario por parte de expertos y de responsables económicos públicos y privados, así como del público en general.
No cabe duda de la importancia para la economía mundial en general, y para la española en particular, de las alteraciones en el precio del petróleo, incluso más allá de su vinculación con el precio de los combustibles y su repercusión sobre los costes del transporte y la recaudación fiscal asociada a los mismos.
Antes de nada, convendría señalar que existen diferentes precios del barril de crudo según estemos hablando de unas referencias u otras. Generalmente se utiliza el petróleo Brent, procedente del mar del Norte, pero también del West Texas Intermediate de Estados Unidos, el Tapis de Malasia, el Minas indonesio y Dubái como alusivo al crudo asiático.
La producción mundial se registra en muchas localizaciones, existiendo producción de alto nivel en los países miembros de la OPEP (Arabia Saudí, Argelia, Angola, Catar, Ecuador, Emiratos, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria, Venezuela) y otros países como México.
Echando la vista atrás podremos encontrar el tremendo impacto sobre la economía mundial de la subida de los crudos en 1973, 1979, 1990 y 2000, entre otras fechas señaladas. Las causas fueron diferentes.
Así como en 1973 el desencadenante fue el embargo del petróleo por el apoyo de Occidente a la guerra de Yom Kippur tras el ataque de Siria y Egipto, la revolución iraní y la guerra Irak-Irán se pueden vincular a la crisis de 1979, la guerra del Golfo, a la de 1990, y en 2000 hay que apuntar a Reino Unido.
Si nos centramos en épocas recientes conviene recordar que en 2003 el petróleo se pagaba a 25 dólares el barril, en 2008 superaba los 147 dólares y en 2009 se situaba en los 60 dólares.
Si recopilamos la impresión de expertos, analistas, voces autorizadas y estudiosos del tema, el precio actual del crudo puede deberse a una serie de factores diversos y que según el momento representan un mayor o menor peso.
El otoño ha sido bastante cálido, lo que ha significado un menor consumo. La situación de determinadas economías que venían demandando importantes fuentes de energía, tales como China, Brasil y otras se ha ralentizado.
Hay también que apuntar a la estrategia de producción en Estados Unidos y en Arabia Saudí, en un caso por la importancia del fracking y en otro por la táctica de actuación en el mercado de los productores. Y de cualquier forma, parece que la obtención del llamado petróleo no convencional conseguido por pirólisis y a partir de esquistos bituminosos pueden conseguir que Estados Unidos se sitúe en cabeza de la producción mundial al final de esta década, lo que resultaría una nueva situación.
Tampoco hay que olvidar la diversificación de las fuentes de energía, que realmente se inició tras las reflexiones surgidas después de la crisis de 1973 y que en el transcurso del tiempo han terminado dando sus frutos tanto a nivel de producción como de aplicaciones prácticas.
La repercusión de la caída de los crudos sobre las balanzas comerciales de los diferentes países es un asunto relevante. Por ejemplo, en el caso español, de continuar el nivel de precios en torno a los 60 euros, supondría un ahorro en la factura de más de 5.500 millones de euros.
De momento, este efecto es importante pero hay que tener en cuenta que algunos países productores van a ser perjudicados en esta guerra técnico-comercial-táctica. Rusia aparece como uno de los países más afectados en lo negativo, sin olvidar a otras economías, como por ejemplo la venezolana, y en el terreno positivo se encontrarán otras economías, bien por su nivel de progresión en el desarrollo o por su dependencia, como son China, India y Brasil, además de la eurozona.
Una vez más interesa centrarse en el caso español porque los movimientos que se registran en la economía global nos afectan decisivamente. En este caso es el precio del crudo, en otros ha sido la recuperación económica de ciertos países punteros o la actuación de ciertos gestores internacionales de potentes fondos de inversión. Todo ello nos lleva a reflexionar sobre la repercusión del posible impacto de la política económica del Gobierno. Hay que concluir que es un conjunto de medidas cuyo efecto descansa a menudo en movimientos ajenos a nuestra economía y que escapan a nuestros gestores. Si la coyuntura es propicia, la gestión es fantástica, si la economía decae, entonces todo se debe a los especuladores internacionales o a los oscuros intereses de países prepotentes.
Por ello conviene estar alerta. Ahora baja el precio del petróleo y se abre un interesante horizonte pero se debería afrontar sin mayor dilación una política energética que cuente con la siguiente subida de los crudos y que se producirá previsiblemente antes de que termine el próximo año. Entonces el panorama será bien diferente.
A esto habrá que añadir la previsible evolución del dólar y del euro y los tipos de interés de las principales economías mundiales, que se convertirán en un quebradero de cabeza para los responsables de las mismas.
En ese momento el Gobierno, al repuntar el precio del petróleo, se verá obligado a subir los precios de los combustibles. Debemos tener presente que, a pesar de lo que algunos dicen, los impuestos especiales en España suponen alrededor del 35% del precio de la gasolina cuando en Francia, Holanda, Inglaterra, Italia y Alemania, por poner un ejemplo, superan el 40% y en algún caso se acerca al 50%. Esto, unido a mi convicción de que los Presupuestos para 2015 no son realistas sino que se basan en supuestos y previsiones, en muchos casos más bien de dudosa contrastación o cuando menos aventuradas, nos abocan a previsibles subidas impositivas de cierto alcance que provocarán nuevos sacrificios a una sociedad que permanece a la espera de soluciones eficaces y de un futuro esperanzador.
Fuente: cincodias.com

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